
“Y dijo Dios: hágase la luz y la luz se hizo”
“Dios hizo todo con su palabra”
“lo visible tiene un origen invisible”
“y la palabra se hizo carne”
Todas estas sentencias bíblicas nos indican que Dios lo hizo todo con su pensamiento, que todo el plano físico tiene un origen primario en el plano mental. Nosotros somos creadores de nuestro futuro, con nuestros pensamientos, que dependerán de nuestras acciones y oraciones. Si oramos y rezamos y suplicamos estar en el Reino, estamso creando ese futuro.
Veamos:
Nuestra alma es fuego, esta en el cuerpo mental, es la mente en cierta forma, cuando algo absorbe nuestra atención, absorbe nuestra alma, le estamos dando fuego, cuando miramos un álbum de fotos mentalmente estamos en el pasado, al leer un libro estamos en la mente del personaje o del escritor, igualmente cuando vemos una noticia de tierras lejanas: Nosotros somos un pensamiento de Dios, y nosotros tenemos un pensamiento, cuando uno se defasaja del otro, hay un desequilibrio, estar en un lado y desear estar en otro, así uno pierde energía que se lleva la Matrix. Centrándonos en el aquí y ahora es una forma de cerrar la válvula de escape de energía pero aun hay algo superior, imaginarnos en el Reino de los Cielos…
Podemos inducir-deducir que en el plano superior, donde todo es mas sutil al imaginarnos estar en un lugar completamente estamos allí, entonces mientras mas nos imaginemos estar en el REINO MAS LO ATRAEREMOS, y mas nos acercaremos a el y menos energía le daremos a la Matrix.
El pensamiento tiene energía, es el principio del metalismo, entonces si muchas veces nos visualizamos en el Reino mas y mas acercaremos esa posibilidad: ESTAR ALLA EN LA LUZ TRIUNFANTES SOBRE LA OSCURIDAD.
Como un ejercicio de programación neurolingüística los invito a que viajemos mentalmente al Reino de Dios, pidiendo permiso y con gran espíritu de gratitud y humildad y redactemos en los cometarios lo que vemos, de esta forma además de viajar nosotros los siguientes lectores viajaran allá al leer nuestro recorrido.
Aca tenemos la descripción de Juan:
(Ap. 21:9) Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero. {10} Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, {11} teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. {12} Tenía un muro grande y alto con doce puertas: y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; {13} al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. {14} Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero. {15} El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro. {16} La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales. {17} Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel. {18} El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio; {19} y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; {20} el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. {21} Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio. {22} Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. {23} La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. {24} Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. {25} Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. {26} Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. {27} No entrará a ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
Una petición al margen ore constantemente por el 2012 para que sea una año de luz.
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ADELANTE viajemos y atraigamos ese futuro, no se vaya sin dejar su paseo por el Reino. Seamos como niños, en ese ángulo; “ porque de tales es el Reino”...